Alguna vez has escuchado las frases: “es puro marketing” o “lo único que quiere es vender”, muchas personas asocian al marketing y a las ventas, con algo manipulador y engañoso. 

La realidad es que hasta las ONG tienen que vender algo, en este caso su idea, para conseguir fondos y continuar su causa. ¿Lo habías pensando? y no, eso no los hace malos o poco auténticos.

Para vender necesitas la habilidad de influir

Influencia, es la habilidad de hacer que la persona se mueva o tome decisiones a través de la manipulación o la  persuasión.

Como menciona Sally Hogshead, una de mis autoras favoritas y brand gurú en su libro Fascinate:  Tu influencia está determinada por tu habilidad de hacer que las personas tomen acción.

De acuerdo con Bob Burg: la manipulación es el primo malo, mientras que la persuasión es el primo bueno, la manipulación es un juego donde alguien gana y otro pierde, mientras que influir mediante la persuasión, es un juego donde las dos partes ganan.

Muchas personas se sienten mal por “vender”, porque creen que son manipuladoras, cuando en realidad es algo necesario para mantener en marcha su emprendimiento o empresa.

Si te encuentras constantemente en una situación donde según tu perspectiva, “tienes que manipular”, podría estar sucediendo qué a quien le están intentando vender es alguien que no necesita tu producto o servicio, porque no lo reconoce como una necesidad y por ello se hace más difícil la venta.

Así que cada vez que te encuentres pensando mal sobre las ventas, recuerda esto:

Vender es encontrar a alguien que quiere o necesita algo y ayudarlo a conseguirlo. – Bob Burg

Y para eso está tu negocio, para ponerte frente a estas personas y ayudarlos a conseguirlo.

Tu nivel de influencia está determinado por el valor que aportas

Agrega valor por medio de la experiencia que viven tus clientes, para que puedan diferenciar entre precio y valor.  Precio es un monto de dinero, mientras que el valor se refiere a lo que rodea al producto, servicio, concepto o idea que para alguna persona representa algo y por la cual están dispuestos a pagar. Esta es la respuesta para quienes se preguntan por qué ciertas personas están dispuestas a pagar más por un café en Starbucks o ir a comer a cierto restaurante caro de la ciudad.

Enfócate en trabajar la experiencia y serás memorable, persuasivo, logrando clientes comprometidos.

Esto te ayudará a subir tus precios, ya que habrás dotado de valor a tu producto o servicio.

Dar demasiado valor en la experiencia te ayuda a diferenciarte y a generar confianza en un mundo donde muchos ofrecen lo mismo.

Entonces, la habilidad más efectiva que necesitas para vender, es influir a través de lo que das, creando una experiencia, que además te ayudará a generar confianza en tus clientes. 

Cuéntame ¿Alguna ves has sentido que vender es algo sucio y manipulador?

Anda, estamos en confianza 🙂